El punto de partida no está en la bodega, sino en la parcela. Cada añada arranca con la observación de la vid tras el invierno: brotación, humedad del suelo y ritmo de crecimiento. En esta página te contamos el orden real de trabajo en el Domaine de Gye, desde la poda en verde hasta el momento en que el vino entra en barrica, y qué puedes esperar en cada etapa si decides acompañarnos en el proceso.
Antes de la primera visita, conviene saber qué cambia en tu forma de entender el vino. Estas son las ventajas concretas que notarás desde el primer contacto con el Domaine de Gye.
Aprenderás a leer una copa sin tecnicismos: cómo observar la lágrima, identificar los aromas primarios y distinguir la acidez del tanino. Cada sesión termina con una ficha de cata que puedes repetir en casa.
Visitamos viñedos que no aparecen en las guías turísticas. Conocerás la poda en verde, la vendimia manual y el trabajo de mínima intervención de la mano de quienes lo practican cada temporada.
Te enseñamos a comparar cosechas según el clima del año y la evolución en botella. Así eliges vinos con potencial de guarda o listos para beber, sin depender de etiquetas llamativas.
Combinamos los vinos del Loira con quesos de cabra, miel de acacia y embutidos artesanales. Cada propuesta incluye el porqué del equilibrio entre acidez, grasa y textura.
Diseñamos itinerarios por pueblos medievales y castillos con paradas en bodegas abiertas al público. Recibes un plan con horarios, distancias y consejos para comprar directamente al productor.
Después de la experiencia, seguimos en contacto por correo para resolver dudas sobre tus compras, la evolución de las botellas o la organización de una cata privada. Escríbenos cuando lo necesites.
Cronología de la bodega
Entre mayo y junio, cada cepa se despunta a mano para limitar la producción y concentrar los azúcares. Es la primera decisión que define el carácter del vino.
En septiembre, los racimos se cortan en cajas pequeñas y se seleccionan en la propia parcela. La uva llega a bodega sin golpes y con su piel intacta.
Con levaduras indígenas y temperatura controlada, la fermentación se alarga varias semanas. Así se conservan los aromas varietales del Loira.
Doce meses en roble francés de grano fino, con bâtonnage suave. La madera aporta estructura sin tapar la fruta ni el carácter mineral.
Cada lote se embotella por separado, sin filtrados agresivos y con una mínima dosis de sulfuroso. El vino se estabiliza de forma natural en botella.
Antes de salir al mercado, la añada descansa entre seis y doce meses en la cava. Ese tiempo redondea los taninos y afina el conjunto.